lunes, 15 de octubre de 2007

Historia



Es la mas extensa de la zona histórica. Su fisonomía Antigua se ha ido perdiendo, siendo sustituida por un neoclasicismo ecléctico y por un racionalismo moderno.El Conde es una especie de tradición dominicana que poco a poco se va esfumando para dejar a la vista un heterogéneo conjunto de estructuras que configuran un panorama transformado continuamente por intervenciones de todo tipo.Por su importancia comercial, hace ya muchos anos que esa vía ha sido un reflejo de la vida económica de la ciudad y del país, de sus Buena y sus malas épocas, de sus momentos cruciales. Lugar de protesta política y de alegrías populares. Centro de desfiles cívicos y fiestas religiosas, como las procesiones de Semana Santa, que ya no podrán circular porque las nuevas luminarias ornamentales colocadas en su eje lo impiden.El Conde, mas que una calle, es un símbolo. Pero además de esto es un paisaje físico y un acontecimiento urbanístico ligado intrínsicamente al destino de la zona histórica. Lo que allí ocurra en el porvenir se proyectara en todo el organismo citadino.
Desde la Puerta del Conde, altar de la independencia, la calle es un acontecimiento de inesperadas peripecias arquitectónicas difíciles de precisar, por la intricada red de letreros y anuncios que disuelven el espacio, ocultando la fisonomía de los edificios y creando esa panorámica común a todas las zonas comerciales de la mayoría de las ciudades en todas las partes del mundo. En consecuencia, los anuncios comerciales que caracterizan a El Conde de hoy no constituyen nada especial, son aditamentos sin interés. Debería limpiarse la vía de estos abalorios innecesarios, la mayoría de ellos, además de pésimo gusto. Toda un gama tipologica de edificaciones con diferentes características se suceden, una tras otra sin orden cronológico. Edificios coloniales, edificios republicanos, balcones neoclásicos, modernos. Tal vez los mas importantes, desde el punto de vista histórico y artístico, están en una misma zona, aquella donde se levanta la catedral del siglo XVI: la torre del Ayuntamiento de 1911, el edificio Diez de 1929-30, el edificio Baquero de 1928, y la Opera de 1929. Mas allá, el edificio Copello de 1939, una de las obras maestras del arquitecto Guillermo González.
Como un vestíbulo, la escalinata construida en el extremo oriental une la via con el puerto. El ingeniero Baez dijo que anteriormente a la construccion de la majestuosa escalinata, existio un pequeño parquecito, mas bien un mirador, que llamaban La Plazoleta de Pulum, quien fuera por muchos anos Comandante de Armas. Junto al borde del acantilado existio tambien un pretil. Desde tiempos viejos una rampa felicitaba el acceso hasta el rio. Aun hoy, después d mas de cincuenta anos, y a pesar de varios elementos comerciales que lo desnaturalizan, el edificio Baquero se identifica con la calle El Conde que, como dijimos, es símbolo de tradición dominicana, consta de 6 plantas, sotano y sobre-atico, de elaborada composición y gran riqueza ornamental, puede describirse estilísticamente como parte del movimiento que se define como eclecticismo romantico. El mismo utilizaba un decorativismo clasico sometido a circunstancias nuevas en la indusri de la construccion, tales como el cemento armado y el terrazo o granito aplicado como terminacion en grandes panos murales para la primera parte comercial. Otros edificios contemporneos, configuran un especial momento en la historia de la vida eje de la ciudad colonial.

No hay comentarios: